En un importante anuncio para la población, Nestlé Chile S.A. ha emitido una alerta de seguridad que afecta a su fórmula para lactantes con necesidades alimentarias especiales, conocida como Alfamino. Esta decisión se debe a la identificación de un potencial riesgo de contaminación por una toxina producida por el microorganismo Bacillus cereus, que puede causar graves problemas de salud, incluyendo vómitos, diarrea y deshidratación en los menores. Ante esta situación, la empresa ha instado a todos los padres y cuidadores a no utilizar este producto, priorizando así la salud de los lactantes.
La alerta se centra en aproximadamente 26 mil unidades de la fórmula que fueron comercializadas en Chile durante el año 2025, de las cuales todavía 1,760 permanecen en manos de consumidores en todo el país. Además, se ha informado que parte de este producto fue distribuido a través de programas de alimentación del Estado a diversos centros hospitalarios, lo que ha llevado al Ministerio de Salud (MINSAL) a establecer procedimientos específicos para su reemplazo. Es vital que los padres y responsables de lactantes revisen cuidadosamente los lotes de producto en su poder y sigan las indicaciones proporcionadas por las autoridades sanitarias.
El llamado a no utilizar el producto se hace aún más urgente por el hecho de que, si bien no se han reportado casos confirmados de enfermedades asociadas al consumo de Alfamino, el riesgo potencial no puede ser ignorado. En caso de que un lactante presente síntomas de malestar o si los cuidadores tienen dudas sobre la salud del pequeño, se recomienda consultar de inmediato a un profesional de la salud. El MINSAL ofrece recursos adicionales como el número de atención 800 100 700 y la página web www.minsal.cl para proporcionar más información a la comunidad.
Por otro lado, los consumidores que hayan adquirido la fórmula en farmacias están habilitados para solicitar la devolución de su dinero presentando la boleta o recibo de compra. Nestlé Chile ha establecido canales de contacto para aquellos que enfrenten dificultades en el proceso, como un número telefónico de atención y un correo electrónico específico para el servicio al consumidor. Esta respuesta es parte de una obligación legal que tienen las empresas de garantizar la seguridad de sus productos y de adoptar medidas efectivas ante situaciones de riesgo.
Finalmente, cabe destacar que las empresas son responsables de tomar las acciones necesarias para proteger a los consumidores de potenciales peligros, y en este caso, Nestlé no está exenta de cumplir con la Ley del Consumidor. Esta situación resalta la importancia de los derechos de los consumidores, quienes tienen la garantía de recibir información adecuada sobre retiradas de productos y los pasos a seguir en tales circunstancias. Es fundamental que se mantenga un flujo de comunicación claro entre las empresas y los consumidores para asegurar la salud y el bienestar de los más pequeños.








