En una celebración vibrante de la Semana de la Educación Artística, el Ensamble Transatlántico de Folk Chileno llevó a cabo una serie de actividades que unieron a jóvenes estudiantes con la música y la enseñanza artística. Gracias al financiamiento del Fondo de la Música, convocado por el Ministerio de las Culturas, Las Artes y el Patrimonio, esta agrupación destacó la importancia de acercar la educación musical a las nuevas generaciones. Las diversas actividades de mediación musical, que incluyeron un concierto educativo, se presentaron como una plataforma para mostrar cómo la música puede enriquecer la vida de los jóvenes y fomentar su interés por las artes.
La jornada comenzó con conciertos didácticos realizados en tres establecimientos educativos emblemáticos de la región: INSUCO, Liceo Pedro Montt y Liceo Bicentenario. Estos eventos ofrecieron a los alumnos una experiencia directa con los músicos, quienes compartieron su experiencia y pasión artística. Este año, la agrupación implementó pasantías para estudiantes seleccionados, permitiéndoles participar en ensayos y, finalmente, tocar en un concierto educativo en el Parque Cultural Ex Cárcel de Valparaíso. Este enfoque práctico de aprendizaje brindó a los jóvenes la oportunidad de aplicar sus habilidades en un entorno real.
El concierto educativo, que tuvo lugar el 14 de mayo, presentó a varios estudiantes talentosos que se sumaron al Ensamble en la interpretación de obras como «Fluir» y «Gran Norte». Participaron alumnos de distintos colegios de la región, incluyendo escuelas que abarcan una diversidad de contextos y realidades. Más de 300 estudiantes se unieron a esta celebración musical, y aquellos en el público tuvieron la oportunidad de dirigir la orquesta, facilitando un contacto directo con el arte y la dirección musical. La jornada convirtió el aprendizaje en una experiencia colectiva y enriquecedora.
Geraldine Turres, violinista y coordinadora del Ensamble Folk, destacó la importancia de mantener este tipo de actividades, enfatizando cómo se ha convertido en una tradición anual desde hace cuatro años. «Es muy importante este tipo de actividades, porque genera una instancia de encuentro con las nuevas generaciones y pone de manifiesto lo enriquecedor que puede ser la educación artística en la vida de cualquier persona,» expresó Turres. La necesidad de seguir brindando experiencias artísticas y educativas es más crucial que nunca, especialmente en un contexto donde se pone en duda la financiación de la cultura.
Monserrat Jopia, oboísta del Ensamble, también compartió su reflexión sobre la experiencia. «Participar de las mediaciones que hace el Ensamble es un aprendizaje también,» afirmó, reconociendo el valioso intercambio que se produce al trabajar con jóvenes aprendices de música. Ambos músicos coincidieron en la importancia de estas instancias no solo para la educación artística, sino también para el crecimiento personal y el fomento de un amor duradero hacia la música en las futuras generaciones. La agrupación espera continuar expandiendo su impacto y llevando la música a cada rincón de la comunidad.







