El tiempo de planificar las celebraciones dieciocheras comienza mucho antes de septiembre, según avisan los especialistas en finanzas personales de Life Academy. Con el fin de evitar una oleada de gastos y el uso excesivo de crédito, se recomienda a las familias chilenas que inicien la organización de sus finanzas desde agosto. Las Fiestas Patrias suelen ser un periodo de alta demanda económica, donde los asados, reuniones familiares, y actividades recreativas pueden ejercer una presión considerable sobre el presupuesto familiar si no se ha hecho una planificación previa adecuada.
Liza Salinas, Directora de Negocios de Sucursal de Liberty Finance, enfatiza que la clave para una celebración exitosa radica en la planificación anticipada. «No se trata de dejar de celebrar, sino de aprender a gestionar los recursos de forma inteligente», comentó Salinas. La impulsividad que caracteriza a muchos al acercarse al 18 de septiembre es uno de los grandes errores en que caen las familias, quienes, atraídas por promociones y descuentos, a veces incurren en gastos no presupuestados, perjudicando así su estabilidad económica.
Uno de los consejos fundamentales es definir un presupuesto claro antes de empezar a gastar. Esto incluye una evaluación de los gastos en alimentación, transporte y entretenimiento. Tener un límite de gasto permite a las familias disfrutar de las celebraciones sin comprometer su presupuesto para el resto del mes. Conectar entre lo que se quiere y lo que se puede es esencial para mantener un equilibrio y evitar el sobreendeudamiento.
Además, Life Academy sugiere que las familias comiencen a ahorrar con antelación. Separar una parte de los ingresos en las semanas previas ayuda a enfrentar los gastos festivos con mayor tranquilidad. Anticipar las compras también es una estrategia eficaz; permite acceder a mejores precios y evitar las habituales alzas de precios en la última semana antes de las festividades. Las plataformas de comparación de precios pueden ser herramientas útiles para hacer compras más informadas y económicas.
Por último, es esencial no olvidar las obligaciones que continúan después de las celebraciones. Considerar gastos habituales como arriendo, cuentas de servicios y educación asegurará que las festividades no se conviertan en un peso financiero para los meses sucesivos. La planificación a largo plazo no solo optimiza los recursos para las Fiestas Patrias, sino que también contribuye a una relación más saludable con el dinero, permitiendo disfrutar de las celebraciones sin preocupaciones económicas.








