En una declaración contundente, el alcalde de San Bernardo, Christopher White Bahamondes, se comprometió a mantener su lucha contra el crimen organizado con aún mayor determinación tras conocerse una supuesta conspiración para asesinarlo, programada para el 17 de septiembre. La advertencia, que llegó a sus oídos gracias a escuchas telefónicas en el marco de la investigación sobre la fuga de Juan Flores Valenzuela, conocido como «El Indio Juan», ha llevado al alcalde a intensificar sus medidas de seguridad. «Vamos a seguir adelante con más fuerza, con más convicción», aseguró White, reafirmando su compromiso con los ciudadanos frente a la adversidad.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau García-Huidobro, corroboró que las medidas de protección para el alcalde White habían sido reforzadas, aunque no compartió información específica sobre este nuevo dispositivo de seguridad. En su declaración, enfatizó la necesidad de que el Estado respete y proteja a sus funcionarios frente a las amenazas que se ciernen sobre ellos. «Cuando el Estado y autoridades son amenazadas, no podemos retroceder», declaró el ministro, dejando claro que la seguridad de White es una prioridad para el gobierno.
El apoyo al alcalde White no se limitó a las medidas de seguridad. El senador Juan Luis Castro se unió a él en una aparición pública para expresar su respaldo y criticar el hecho de que White solo se enterara de la amenaza por parte del fiscal regional, en lugar de recibir información de las autoridades pertinentes. Castro resaltó el compromiso del alcalde en la lucha contra el crimen organizado y subrayó la importancia de no ceder ante el miedo, afirmando que «Chile no puede ceder ahora». Su mensaje fue claro: la seguridad de sus líderes y la estabilidad del país dependen de su resistencia frente a estas amenazas.
El trasfondo de esta tensa situación se vio exacerbado por la reciente recaptura de Juan Flores Valenzuela, un individuo que estuvo 188 días prófugo tras escapar de la cárcel en febrero. Esta fuga ha generado un clima de inseguridad en la región y ha resaltado las luchas entre grupos delictivos por el control territorial. La amenaza al alcalde White es vista no solo como un ataque personal, sino también como un reflejo del desafío más grande que enfrenta la sociedad chilena ante el crimen organizado que, según han manifestado las autoridades, debe ser abordado con urgencia y determinación.
El mensaje de unidad y resistencia del alcalde White y del senador Castro ha resonado en la comunidad de San Bernardo y en el país en general. Ambos líderes han instado a la ciudadanía a mantenerse firme y solidaria en la lucha contra el crimen. «He recibido múltiples apoyos, porque somos una mayoría los que queremos que a Chile le vaya mejor», concluyó el alcalde, reafirmando que el objetivo colectivo debe ser mantener un país seguro y libre de la influencia del crimen organizado. Su compromiso ha generado un llamado a la acción, no solo de las autoridades, sino también de la población en general, para enfrentar juntos este desafío.







