La preocupación en el Barrio Comercial Pedro Montt de Valparaíso ha crecido en torno al recorrido propuesto para el Carnaval Mil Tambores, que aún espera la autorización de la Delegación Presidencial. Este evento masivo podría tener consecuencias serias para la comunidad, especialmente para los residentes que deben hacer frente a los efectos del ruido, las aglomeraciones y la alteración del entorno que una actividad de tal magnitud conlleva. En el barrio, habitan cientos de personas, incluidas muchas con condiciones de salud que requieren tranquilidad y bienestar.
La comunidad ha expresado que, antes de autorizar el evento, es fundamental considerar a los vecinos que no tienen la opción de abandonar sus hogares durante la festividad. Con numerosos adultos mayores, familias con niños y mascotas, el impacto del carnaval podría transformarse en un desafío significativo y trascendente para la calidad de vida de los residentes. Las preocupaciones se centran no solo en el ruido, sino también en las dificultades de desplazamiento y la posible restricción de acceso a los edificios y calles del barrio.
Además de las preocupaciones por la calidad de vida de los residentes, los comerciantes de la zona han alzado la voz sobre el impacto que el evento podría tener en su actividad económica. Aseguran que la venta informal de alimentos, bebidas y alcohol durante el carnaval podría desestabilizar el comercio establecido, que opera legalmente y cumple con todas las normativas fiscales y sanitarias. La competencia desleal que se podría generar pone en riesgo el sustento de muchas familias que dependen de sus negocios a lo largo del año.
Barrio Comercial Pedro Montt no pide privilegios, sino condiciones equitativas y ordenadas para poder coexistir con el evento cultural. La comunidad ha solicitado que, antes de una autorización definitiva, se garantice la seguridad, el control del comercio informal, y el acceso para vehículos de emergencia. Asimismo, destacan la importancia de contar con un manejo adecuado de residuos y limpieza del espacio público después del evento. Estas exigencias son vistas como indispensables para asegurar una convivencia armónica entre la cultura y el comercio local.
Finalmente, es importante señalar la divergencia de opiniones dentro de la Cámara de Comercio y Turismo de Valparaíso, que ha expresado su respaldo al Carnaval Mil Tambores en su forma actual. Desde el Barrio Pedro Montt, aclaran que aunque son parte de esta institución, su postura refleja la defensa de sus propias necesidades y la de sus socios. La comunidad enfatiza que la cultura y el turismo son necesarios, pero deben desarrollarse con responsabilidad, teniendo en cuenta a aquellos que mantienen viva la ciudad los 365 días del año.








