Netflix ha comenzado a implementar en Chile una notable actualización en la gestión de perfiles dentro de sus cuentas, un cambio que promete modificar la experiencia de visualización para sus usuarios. Esta nueva medida requiere que cada adulto a cargo de una suscripción ingrese su propio correo electrónico en lugar de depender del acceso principal proporcionado por el titular de la cuenta. Este ajuste altera una práctica habitual en muchas familias, donde comúnmente se accedía mediante una clave compartida, seguido de la selección de un perfil creado a partir de un listado interno. Con este cambio, cada perfil no solo se personaliza más, sino que también se somete a un mecanismo de autenticación individualizado.
Alejandro Reid, doctor en Comunicación y académico de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes, puntualiza que esta reestructuración en el manejo de las cuentas permite a cada usuario gestionar por separado sus preferencias en cuanto a subtítulos, idioma y tipo de contenido. «Hoy día, Netflix cambió la política, y lo que está haciendo es que está pidiéndole a cada uno de esos usuarios internos creados que ingresen un email para poder autentificarse en la cuenta», explica Reid. Esto conlleva un proceso más personalizado que se adapta a los hábitos y gustos de cada persona, mejorando así la experiencia de visualización.
Sin embargo, el nuevo sistema también introduce complicaciones. Al eliminar el acceso único mediante una contraseña principal, cada usuario tendrá que ingresar su propia información de acceso, lo que podría ralentizar el proceso de inicio de sesión. Reid advierte que esta transición podría generar descontento entre los usuarios, ya que «efectivamente es más complejo ingresar a Netflix». Muchos podrían experimentar inconvenientes al adaptarse a este nuevo método, lo que podría resultar frustrante para aquellos que están acostumbrados a la simplicidad del acceso anterior.
Adicionalmente a estos cambios, se espera que en julio se incorpore un nuevo factor de autentificación. Reid menciona que al intentar ingresar, la plataforma podría ahora enviar una clave numérica al correo registrado, lo que sumaría una capa extra de seguridad pero también podría complicar aún más el proceso de acceso. Este ajustado sistema de seguridad es parte de un esfuerzo mayor por parte de Netflix para consolidar suscripciones y asegurar que el acceso a los contenidos sea controlado de manera más efectiva.
Desde la perspectiva de la compañía, esta separación de las cuentas y la creación de perfiles individualizados les ofrece información más precisa sobre el consumo de contenido. Conocer quién está viendo qué, el número total de usuarios en cada cuenta y qué tipo de contenido se reproduce ofrece claridad en las estadísticas de consumo. Sin embargo, como concluye Reid, «desde el punto de vista de la claridad del consumo, me parece que es una ventaja para ellos, obviamente, y es una complicación, eso sí, para los usuarios».








