Con 35 años de trayectoria, el centro de investigación y desarrollo de Forestal Arauco muestra cómo la ciencia aplicada desde Chile puede aportar a una industria más eficiente, resiliente y preparada para los desafíos del cambio climático.
La industria forestal del futuro no depende únicamente de la capacidad de producir madera o celulosa. También requiere conocimiento científico, tecnología y soluciones capaces de responder a desafíos como el cambio climático, la protección de la biodiversidad y la necesidad de desarrollar materiales renovables para nuevos mercados.
Por ello, Bioforest, el centro de investigación y desarrollo de Arauco, cumple un rol estratégico. Creado en 1990, este espacio nació para investigar, desarrollar e implementar conocimiento aplicado al negocio forestal e industrial. En 2025, la empresa conmemoró sus 35 años de trayectoria, destacando su contribución a una industria más eficiente y sostenible.
El caso de Bioforest permite observar otra dimensión de Arauco: la de una empresa chilena con presencia global que no solo produce a partir de recursos forestales renovables, sino que también invierte en ciencia para proyectar esos recursos hacia el futuro.
Arauco y ciencia desarrollada desde Chile
Forestal Arauco construyó desde Chile gran parte de las capacidades forestales, industriales y tecnológicas que hoy sustentan su presencia internacional. Actualmente, la empresa opera en 11 países y sus productos llegan a más de 3.500 clientes en los cinco continentes.
Dentro de esa plataforma, Bioforest representa la apuesta por desarrollar conocimiento propio. Su trabajo se enfoca en áreas como manejo forestal, productividad, innovación en productos y soluciones que permitan aprovechar los recursos renovables de una manera más eficiente.
En 2025, Arauco destinó USD 43 millones a investigación y desarrollo a través de Bioforest, una cifra que refleja la importancia que la innovación tiene dentro de su estrategia de largo plazo.
A la fecha, el centro cuenta con más de 50 especialistas y una red de colaboración con universidades, startups y centros tecnológicos de Chile y el extranjero.

Innovación aplicada a los bosques y a nuevos productos
Uno de los aportes de Bioforest ha sido desarrollar herramientas para mejorar el manejo forestal y fortalecer la capacidad de adaptación de los bosques.
Entre los avances señalados se encuentran la silvicultura clonal y la selección genómica, que permiten identificar con mayor rapidez y precisión materiales genéticos con características favorables.
Este tipo de investigación cobra especial relevancia ante escenarios de mayor sequía, cambios de temperatura, plagas y otros efectos asociados al cambio climático. Para una empresa basada en recursos renovables, contar con patrimonio forestal más resiliente es una condición clave para mantener su operación en el tiempo.
Un ejemplo concreto es GloNi, un eucalipto desarrollado por Bioforest que combina crecimiento acelerado con fibra de alto valor y que recibió dos reconocimientos durante 2025. El proyecto muestra cómo la investigación forestal puede conectar productividad, calidad de la materia prima y competitividad internacional.
La innovación también se ha trasladado a nuevos productos. Entre los desarrollos destacados por Arauco se encuentra la pulpa textil, una materia prima para la fabricación de fibras naturales y renovables, producida a gran escala en Planta Valdivia y destinada a mercados internacionales.
Colaboración para enfrentar nuevos desafíos
La innovación forestal exige colaboración. Por eso, Bioforest trabaja con universidades, empresas emergentes y centros tecnológicos, tanto en Chile como en el extranjero.
Uno de los hitos recientes es la alianza estratégica con TreeCo, startup vinculada a la Universidad Estatal de Carolina del Norte, especializada en edición genética mediante tecnología CRISPR. Esta colaboración busca ampliar las capacidades de investigación y acercar a Arauco a desarrollos de frontera en biotecnología forestal.
A ello se suma la alianza anunciada en 2025 entre Arauco y la Universidad de Concepción, orientada a impulsar una plataforma de ingeniería genética forestal para desarrollar árboles más resistentes a sequías, heladas y plagas.
Estas colaboraciones permiten que el conocimiento generado no quede limitado a una sola operación. También abren oportunidades para que la industria forestal chilena participe en conversaciones globales sobre adaptación climática, productividad y nuevos materiales de origen renovable.
Investigación para una operación más circular
El trabajo de Bioforest no se concentra únicamente en los bosques. También ha impulsado soluciones aplicadas a los procesos industriales de Arauco.
Entre ellas se encuentran los Centros de Valorización de Residuos, que permiten transformar subproductos industriales en materiales útiles para aplicaciones agroforestales. Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos de la compañía para avanzar hacia su meta de valorización total de residuos sólidos no peligrosos.
De esta forma, la investigación se conecta con desafíos concretos de la operación: utilizar mejor los recursos, reducir residuos, desarrollar nuevos productos y generar alternativas que puedan integrarse a modelos productivos más circulares.

Innovación forestal ante el cambio climático
La relación entre Bioforest y el cambio climático es especialmente relevante. Los bosques son la base del negocio de Arauco, pero también están expuestos a sequías, incendios, plagas y cambios en las condiciones ambientales.
Frente a ese escenario, la investigación aplicada permite comprender mejor los fenómenos naturales y convertir ese conocimiento en decisiones de manejo, conservación y desarrollo tecnológico. La resiliencia forestal deja de ser solo un desafío ambiental y pasa a convertirse en una variable estratégica para la continuidad de la industria.
Una plataforma chilena que mira al futuro
A 35 años de su creación, Bioforest representa una parte importante de la evolución de Arauco: una empresa que nació vinculada al desarrollo forestal chileno y que hoy busca competir globalmente a través de innovación, sostenibilidad y conocimiento técnico.
Desde el estudio de los bosques hasta el desarrollo de nuevos productos y soluciones circulares, la ciencia aplicada se ha convertido en una herramienta para anticipar desafíos y ampliar las posibilidades de la madera y otros recursos renovables.
Por eso, el trabajo de Bioforest se vincula con la capacidad de Arauco de crecer desde recursos renovables, manteniendo una mirada de largo plazo sobre sus bosques, sus productos y los mercados donde participa.








