Una reciente encuesta llevada a cabo por la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Marcas del Retail y la Cámara de Centros Comerciales ha revelado que el 93.9% de los locales comerciales ubicados en malls y strip centers se ven obligados a cerrar durante los días de elecciones, lo que tiene un impacto significativo en sus operaciones. De los encuestados, un alarmante 67% reportó que esta clausura forzada resulta en un alto impacto en las ventas, poniendo en grave riesgo la estabilidad económica de muchos negocios, especialmente de las pequeñas y medianas empresas (pymes). Con las elecciones presidenciales y parlamentarias a la vuelta de la esquina, este panorama plantea serias dudas sobre la viabilidad de mantener una economía saludable y competitiva.
El estudio, que involucró a 113 empresas representando a 19,513 trabajadores y 2,168 locales, revela que el 63% de la actividad comercial y el 69% de las ventas se concentra en malls y strip centers. El hecho de que un porcentaje tan abrumador de los locales de estos recintos deba cerrar en días de votación sugiere que la prohibición afecta no solo a grandes cadenas, sino también a una amplia gama de pymes que dependen de la afluencia de clientes en días clave como los domingos. Esta situación está generando un llamado urgente por parte del comercio formal a reconsiderar la legislación actual que rige el cierre de locales en jornadas electorales.
Andrés Bogolasky, presidente de Marcas del Retail, ha calificado esta normativa como «anacrónica», argumentando que penaliza sistemáticamente al comercio formal y favorece al comercio informal. Según Bogolasky, las operaciones clave suelen llevarse a cabo durante los fines de semana y al cerrar, se pierden cruciales ventas que pueden marcar la diferencia en la rentabilidad de un negocio. En este contexto, se hace un llamado a las autoridades para que busquen alternativas que permitan compatibilizar el derecho al voto con la continuidad de la actividad económica sin la necesidad de paralizar el comercio.
Por su parte, José Pakomio, presidente de la CNC, también subrayó que el impacto de esta normativa se extiende a muchas pymes que viven del tráfico de clientes en días como domingo. Aludiendo a los resultados de la encuesta, Pakomio sugirió que es posible avanzar hacia esquemas más flexibles que asegurarían el derecho al sufragio sin perjudicar la operatividad del comercio. Con una economía nacional ya debilitada, esta situación se convierte en un tema crítico que debe ser abordado con urgencia antes de que se lleven a cabo las elecciones.
Finalmente, Sebastián Castillo, gerente de Asuntos Gremiales de la Cámara de Centros Comerciales, destacó que el pasado año, durante las elecciones regionales y municipales, el 55% de los votos se emitieron un sábado cuando el comercio permanecía abierto. Este dato demuestra, según Castillo, que no solo es posible, sino que sería beneficioso permitir la operación comercial durante las jornadas electorales. Mencionó que Chile es uno de los pocos países que todavía restringe la apertura de comercios en días de votación, lo que ya no es justificable, especialmente en un entorno de alta tasa de desempleo. La conversación sobre este tema es más pertinente que nunca, ya que se encamina hacia una necesaria revisión de la normativa vigente.








