El exmandatario Eduardo Frei Ruiz-Tagle tuvo una notable intervención en el Encuentro Regional de Empresarios (Erede), un evento clave organizado por el Instituto Regional de Administración de Empresas (Irade) en la Región del Biobío. Durante su discurso, Frei no solo evaluó de manera crítica la situación económica actual del país, sino que también hizo un ferviente llamado a retomar el rumbo de desarrollo que se había logrado en las últimas décadas. Recordó con claridad los desafíos que enfrentaron al restablecer la democracia en Chile, señalando que, cuando asumieron el poder en 1990, el país lidiaba con una deuda cercana al 40% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en 2007, tras el período de los presidentes Aylwin, Frei y Lagos, la deuda externa se había reducido a menos del 5%. El expresidente resaltó con orgullo el trabajo realizado, afirmando que «pagamos la deuda externa».
Un tema crucial que Frei abordó fue la necesidad de eliminar la «permisología», refiriéndose a las barreras burocráticas que dificultan la inversión. El exjefe de Estado se mostró contundente al afirmar que, si se erradicaban estos obstáculos, «el país va a cambiar». Este llamado a la acción fue bien recibido por los asistentes al evento, quienes ven en la inversión una vía esencial para revitalizar la economía nacional. Frei enfatizó que el dinamismo económico solo puede prosperar en un entorno donde las decisiones se tomen ágilmente y la burocracia no se interponga en el crecimiento.
Para ilustrar su argumento sobre la importancia de la colaboración y los acuerdos en las circunstancias difíciles, Frei presentó una emblemática fotografía capturada en 2010, durante las celebraciones del Bicentenario de Chile. En la imagen, el exmandatario aparece junto a otros expresidentes, como Patricio Aylwin, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Al mostrar esta instantánea, Frei se manifestó orgulloso de haber sido parte de un país capaz de unir fuerzas en pro del bienestar común, destacando que, a diferencia de muchas naciones, Chile logró construir un pacto social que se tradujo en avances significativos.
A medida que se acercaba al final de su discurso, Frei adoptó un tono más enérgico y motivacional, alentando a la audiencia a sacudir el pesimismo económico que actualmente prevalece. Defendiendo con pasión lo que él denominó los «30 años», Frei argumentó que las cifras de desarrollo económico, social y político durante ese período son, según él, las mejores en los 200 años de historia de Chile. Con una retórica fuerte, concluyó alegando que el país tiene la capacidad de reproducir esos logros, afirmando: «Lo podemos volver a hacer y lo vamos a hacer con confianza, decisión y con coraje, ¡mierda!».
La intervención de Frei en el Erede marca un hito significativo en el debate sobre la situación económica de Chile, así como un recordatorio de los logros obtenidos en décadas pasadas. Su firme mensaje resuena no solo entre los empresarios presentes, sino también en un país que busca desesperadamente inspiración y liderazgo en tiempos de incertidumbre económica. Con su llamado a la acción, Frei busca revitalizar la confianza en el futuro, destacando la importancia de unir esfuerzos para enfrentar los desafíos del presente y construir un camino hacia un desarrollo sostenible.








