En los últimos años, el lenguaje de los jóvenes chilenos ha evolucionado notablemente con la incorporación de nuevas expresiones como «qué cringe», «slay», «random» y «estoy en mi prime». Estas frases, que anteriormente podían parecer ajenas o exclusivas de comunidades angloparlantes, han arraigado en la cultura juvenil local debido a la influencia predominante de las redes sociales como TikTok e Instagram. Especialistas en lingüística y sociología destacan que esta tendencia refleja no solo un cambio en la manera de comunicarse, sino también una transformación más profunda en la identidad cultural de las nuevas generaciones.
Las expresiones tradicionales que alguna vez dominaron el lenguaje juvenil, tales como «bacán» o «qué plancha», han comenzado a ser sustituidas por términos más modernos y globalizados. Este cambio de paradigma es impulsado por la exposición constante a contenido en inglés en plataformas digitales, series, música y videojuegos. La académica Michelle Alexandra Varela Soza señala que el uso del inglés se ha democratizado, convirtiéndose en una herramienta de conexión y expresión que abarca a jóvenes de diversos contextos socioeconómicos.
La lingüista Varela enfatiza la importancia de que las familias reconozcan y comprendan estos nuevos códigos de comunicación. Para los padres, familiarizarse con expresiones como «slay» o «I’m obsessed» puede ser clave para reducir la brecha generacional y fortalecer los lazos afectivos. La capacidad de entender el lenguaje actual de sus hijos no solo enriquece la comunicación intergeneracional, sino que también permite una mayor conexión y empatía en un mundo que se vuelve cada vez más digitalizado.
La adopción de estas frases batientes no solo está ocurriendo en Chile, sino que es un fenómeno observable en otros países de habla hispana donde jóvenes incorporan términos en inglés en su día a día. Por ejemplo, la expresión «period» se usa de manera similar a «punto final» para enfatizar un argumento. A su vez, términos como «mood» o «aesthetic» se han convertido en un medio para los jóvenes de expresar sus estados de ánimo y preferencias visuales, ampliando así su rango de expresión personal.
El fenómeno lingüístico demuestra el impacto de la globalización y la interconectividad que las redes sociales proporcionan. La incorporación de estas nuevas expresiones refleja una cultura juvenil dinámica y adaptable. Así, el aprendizaje del inglés va más allá de lo académico o profesional; se convierte en una herramienta esencial para navegar y participar activamente en la cultura digital contemporánea. El lenguaje, en este contexto, se transforma en un vehículo de entendimiento y, a su vez, en un símbolo de la identidad de una generación.







