Esta noche se llevó a cabo la conferencia de prensa final del Festival de Viña del Mar 2026, donde se presentó un balance detallado del evento. La jornada estuvo marcada por la presencia de los animadores del festival, Karen Doggenweiler y Rafael Araneda, quienes reflexionaron sobre los hitos y desafíos de esta versión. La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, también fue parte del evento, resaltando la importancia cultural y social del certamen. A lo largo de la conferencia, se abordaron no solo los logros artísticos, sino también las situaciones imprevistas que ocurrieron durante el festival.
En sus declaraciones, Karen Doggenweiler puso énfasis en la impresionante puesta en escena del festival, que permitió homenajear y premiar a destacados artistas de la música. Por su parte, Rafael Araneda destacó la calidad de la producción y el esfuerzo del equipo encargado de llevar a cabo un evento de tal magnitud. A pesar de los contrastes, ambos animadores se unieron en la necesidad de reconocer los momentos difíciles, como el incidente involucrando a la humorista Asskha Sumathra, que generó un significativo revuelo entre el público y los asistentes.
El momento más complicado mencionado por Rafael Araneda fue la abrupta terminó de la presentación de Asskha Sumathra. «Podríamos todos haberlo hecho mejor», afirmó el animador, refiriéndose a la manera en que se gestionó la situación. Aun así, se manifestó satisfecho por la forma en que la humorista enfrentó el incidente en sala de prensa, lo que evidencia su profesionalismo y carácter. Este tipo de momentos son parte del aprendizaje en la producción de eventos en vivo, donde cada año se busca mejorar la experiencia tanto para los artistas como para el público.
La alcaldesa Macarena Ripamonti realizó una mención especial a la entrega de la gaviota de platino a Mon Laferte, quien además fue reconocida como hija ilustre de la ciudad. «La gaviota de platino requiere el cumplimiento de una serie de requisitos, y que se logren demuestra que el Festival de Viña del Mar está atrayendo a excelentes artistas», aseveró. Este reconocimiento no solo se limita a la entrega de premios, sino que también busca reforzar la identidad cultural de la ciudad y su compromiso con la música y el arte.
Finalmente, las métricas del festival fueron positivas, destacando que se generaron más de cinco mil empleos durante el evento. La alcaldesa Ripamonti subrayó la importancia de la participación de diferentes artistas en actividades locales, lo que contribuyó a transformar a la ciudad en un lugar activo y vibrante. Este enfoque en las dinámicas comunitarias y en la inclusión de diversas voces artísticas reitera el papel del Festival de Viña del Mar como un punto de encuentro en el ámbito musical y cultural de Chile.






