El conversatorio titulado “Había una vez en Chile y en el mundo: ¿Para qué y por qué la LIJ?” reunió a una amplia gama de autores, mediadores, educadores y el público general para explorar el rol crucial de la literatura infantil y juvenil en la formación de lectores. Este evento se llevó a cabo en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, una iniciativa impulsada por la Organización Internacional para el Libro Juvenil (IBBY). Destacados exponentes del ámbito literario, como Manuel Peña Muñoz, Paloma Valdivia y Fabián Rivas, participaron en esta reflexión. El conversatorio sirvió como un espacio donde se abordaron los desafíos actuales que enfrenta la literatura dedicada a los más jóvenes, además de resaltar la importancia de la mediación lectora en la infancia.
Durante el encuentro, los autores compartieron sus experiencias y trayectorias que los llevaron a involucrarse en el mundo de la literatura infantil y juvenil. Manuel Peña Muñoz recordó a Gabriela Mistral y su homenaje a Hans Christian Andersen, visualizando la literatura como un generador de sueños y un vínculo entre la imaginación y la infancia. Esta evocación resaltó la relevancia de la literatura en la formación personal y cultural de los niños, a la vez que sirvió como un llamado a los presentes para reconocer el poder transformador y sanador de las historias.
Fabián Rivas, conocido por su personaje Kindambum, habló sobre su enfoque innovador en la mediación lectora, donde se caracteriza como un mago en referencia a su personaje. A través de este método, Rivas conecta de manera efectiva con los niños, permitiendo que se apropien de las historias y las lleven a su vida cotidiana. Compartió anécdotas conmovedoras sobre cómo los niños lo contactan, enviando fotos de sus cumpleaños vestidos como su personaje, evidenciando el profundo lazo afectivo que la lectura puede crear entre los jóvenes y la literatura.
Paloma Valdivia, por otro lado, reflexionó sobre el libro como un espacio esencial para la infancia, describiéndolo como un refugio que permite el crecimiento interior. Valdivia enfatizó la necesidad de que los libros se mantengan como espacios de contemplación y reflexión, cruciales para el desarrollo emocional y cultural de los niños. Esta perspectiva destaca cómo la literatura no solo entretiene, sino que también proporciona un entorno cultivador de imaginación y paz interior en la niñez.
El conversatorio, moderado por Claudio Aguilera, generó un ambiente distendido de diálogo y reflexión colectiva, permitiendo que los asistentes se maravillaran con las historias compartidas y participaran en un homenaje a la figura del escritor Sergio Gómez. Esta actividad, coordinada en colaboración con la Biblioteca Nacional y el Comité Ejecutivo Regional de Lectura, culminó con una mediación de lectura dirigida a un público infantil, fortaleciendo así el vínculo entre la literatura y la experiencia lectora en la infancia, y reafirmando la relevancia de iniciativas que fomentan la lectura desde temprana edad.








