Este miércoles, Jeannette Jara Román, candidata oficialista a la presidencia, ha generado controversia al abordar su postura sobre el tercer retiro de pensiones. Ayer, durante una conferencia de prensa, afirmó no haber respaldado esta medida, contradiciendo sus propias defensas en redes sociales en 2021. La encargada de la campaña oficialista se mostró defensiva ante la confusión generada y precisó que, al ser cuestionada sobre su apoyo a la tercera medida, pudo no recordar los detalles específicos de su postura anterior. Esta declaración ha desatado un intenso debate en los medios y en la opinión pública, evidenciando la presión que enfrenta la candidata en un contexto electoral complicado.
En su defensa, Jara comentó: «Parece que hay una tendencia a la literalidad» y añadió que no tiene intención de mentir ni ocultar errores. Resaltó la importancia de actuar con transparencia, señalando que no cualquiera está exento de cometer equivocaciones. El reconocimiento de sus posibles fallos no solo busca aclarar su posición, sino también poner en contexto los motivos que llevaron a las distintas reformas de pensiones, subrayando que «esto es así, si nadie es perfecto». La respuesta de Jara busca desmarcarse de las acusaciones de hipocresía, enfatizando su compromiso con la verdad en un ambiente político donde las palabras son examinadas con lupa.
La candidata oficialista también hizo hincapié en la situación crítica que enfrentó el pueblo chileno durante los retiros de pensiones, señalando que estos fueron impulsados por la necesidad de la gente y no por un deseo accesible de acceder a sus ahorros. Jara destacó que el Gobierno de la derecha tardó en reaccionar frente a la crisis social y económica provocada por la pandemia, lo que justificó, a su juicio, la decisión de muchos de retirar fondos de sus pensiones. Dichas afirmaciones evidencian una clara crítica a la falta de apoyo gubernamental, lo que a su vez, busca conectar emocionalmente con los votantes que aún sufren sus efectos.
En su intervención, Jara remarcó: «los retiros no fueron porque la gente quería sacar la plata porque le sobraba. Fueron porque les faltaba para comer». Esta frase busca recuperar la narrativa de que las decisiones no son arbitrarias, sino que están enraizadas en la experiencia de hambre y precariedad que vivió una porción considerable de la población. A su juicio, es esencial mantener presente este contexto, para que la memoria histórica no se vea alterada por intereses políticos momentáneos. Con este énfasis, la candidata se propone hacer un llamado a la reflexión y a la responsabilidad colectiva ante el sufrimiento de la ciudadanía.
Finalmente, Jara contrastó su enfoque con el de miembros del Gobierno anterior, quienes, según ella, manifestaron desconocimiento sobre las situaciones de vulnerabilidad que enfrentaban muchas familias chilenas. De forma contundente, declaró: «Mientras algunos en el Gobierno de la derecha admitían por la televisión que no tenían idea que en Chile había hacinamiento, yo me conseguía plástico para que la gente que vive sin nada… pudiera aislarse dentro de sus casas». Esta afirmación no solo revela su compromiso con la acción social, sino que también pretende reforzar su imagen como una candidata sensible a las necesidades del pueblo, en un intento de captar el apoyo de aquellos afectados por la falta de medidas efectivas en la crisis que ha golpeado al país.






