El Ministerio de Salud (Minsal) de Chile ha emitido una declaración oficial en la que explica los motivos detrás de la pérdida de más de un millón de dosis de vacunas contra la influenza durante el año 2024. A pesar de que la campaña de vacunación fue considerada un éxito, alcanzando un récord histórico con más de 8,3 millones de dosis administradas, el Minsal puso de relieve las condiciones excepcionales que llevaron a la generación de gran incertidumbre sanitaria. La comunicación destaca que un comportamiento epidemiológico extraordinario fue uno de los principales factores que afectó la planificación y distribución de vacunas.
Una de las razones fundamentales para la pérdida de vacunas corresponde a la alta circulación de virus de la influenza, junto con la presencia de Streptococcus pyogenes y Mycoplasma pneumoniae, que pueden causar cuadros graves cuando se presentan en coinfección. Esta combinación de factores epidemiológicos generó un aumento inesperado en la demanda de vacunas, la cual incrementó a más del doble en cuestión de días durante el mes de mayo, un fenómeno sin precedentes que tomó a las autoridades sanitarias por sorpresa.
En respuesta a esta situación urgente y a las proyecciones técnicas sobre la demanda esperada, el Minsal implementó una compra adicional de vacunas para asegurar que no faltara disponibilidad para la población objetivo. Este procedimiento está dentro de las prácticas habituales de las campañas de vacunación contra la influenza, pero la magnitud del incremento en la demanda fue inusual. Una vez que la situación epidemiológica comenzó a estabilizarse y la incertidumbre se redujo, se observó una disminución en el interés por la vacunación, resultando en un porcentaje significativo de dosis no utilizadas.
El Minsal detalló que el 12,6% de las dosis adquiridas quedaron sin utilizar, un porcentaje más alto que el de años previos con un ciclo epidemiológico habitual, pero inferior al 20% registrado en situaciones de alta incertidumbre, como en 2021. Esto refleja que, si bien se hizo una planificación adecuada, la naturaleza inesperada del comportamiento viral este año complicó el manejo de las dosis. En medio de esta situación, se consideró la posibilidad de donar las dosis sobrantes a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aunque finalmente no se concretó la recepción por parte de otros países.
Es importante mencionar que las dosis de vacunas no utilizadas no podrán ser aplicadas en 2025 debido a la actualización anual de la formulación de la vacuna, lo que impide su uso en campañas futuras. Ante este contexto, el Minsal reafirma su compromiso de garantizar el acceso oportuno y equitativo a la vacunación, especialmente en momentos de riesgo sanitario extraordinario. La atención se centra en la planificación de futuras campañas de vacunación, con la esperanza de que la incertidumbre epidemiológica no vuelva a generar situaciones similares en el futuro.








