Ximena Rincón: Insultos en la inauguración del año académico 2026

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La inauguración del año académico 2026 de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) se vio marcada por un episodio de violencia verbal en contra de la ministra de Energía, Ximena Rincón González. Durante su presentación, y mientras se disponía a dar su charla magistral titulada «Política energética de Chile: desafíos y academia», la ministra fue recibida con gritos de rechazo desde el público, con frases como «¡Migajera! ¡Renuncia, vieja!» resonando en el Teatro Aula Magna del Campus Casa Central en Valparaíso. Este incidente ha suscitado un amplio debate sobre el respeto y el tratamiento a las autoridades en eventos públicos, obligando a los organizadores a intervenir y solicitar un ambiente de respeto.

La ministra Rincón, lejos de dejar pasar los insultos, optó por hacer referencia al ataque verbal en su intervención, recordando que su experiencia política le enseñó a tomar con más ligereza ciertas agresiones. «Una antigua compañera de partido hubiese dicho que la segunda parte no la iba a comentar, pero la primera era una ofensa, eso de vieja», afirmó durante su discurso, provocando una respuesta de apoyo entre algunos asistentes. Este tipo de hostigamientos no solo afectan la imagen de las figuras políticas, sino que también contribuyen a un clima de polarización que complica el diálogo constructivo.

Por otro lado, el contexto de agresiones a autoridades no se limita a Rincón, ya que el pasado 8 de abril, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, también sufrió un ataque físico durante la ceremonia de inauguración en la Universidad Austral de Chile. Según reportes, Lincolao fue agredida al llegar a la celebración, lo que llevó a un rápido pronunciamiento por parte del presidente José Antonio Kast, quien denunció que el ataque fue perpetrado por un «grupo ideologizado». Este tipo de incidentes pone de relieve el creciente nivel de hostilidad que enfrentan los funcionarios públicos en diversos espacios.

Además de la condena pública por parte de autoridades, el gobierno también anunció medidas legales en respuesta a la agresión sufrida por la ministra Lincolao. La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, declaró que se presentarían querellas contra quienes resulten responsables. Las posibles sanciones podrían incluir reclusión menor o multas económicas que oscilan entre 700 mil a un millón de pesos, evidenciando un enfoque severo contra la violencia dirigida hacia personalidades del gobierno y la necesidad de un estado de derecho que proteja a sus miembros.

Estos incidentes ponen de relieve no solo la vulnerabilidad de las autoridades, sino también la responsabilidad del público y de la sociedad en su conjunto de mantener un diálogo civilizado y respetuoso. Las agresiones físicas y verbales en los espacios académicos y políticos deben ser condenadas y erradicadas, promoviendo un ambiente donde el debate se fundamente en ideas y no en ataques personales, lo que es clave para la construcción de una democracia sólida y saludable.

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