Empleo en La Araucanía: ¿Cómo la construcción puede cambiarlo todo?

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En un contexto de alta informalidad laboral, el gremio de la construcción ha expresado su preocupación por la reciente reducción de los subsidios habitacionales en La Araucanía, advirtiendo que esto podría limitar la ejecución de nuevos proyectos y, por ende, afectar la generación de empleo en un sector que actualmente da trabajo a más de 39 mil personas. La región ha reportado una tasa de desempleo de 8,7% durante el trimestre móvil de marzo a mayo de 2026, que, aunque es inferior al promedio nacional de 9,4%, muestra un aumento respecto al trimestre anterior y refleja un entorno más amplio de pobreza por ingresos e informalidad laboral que afecta a muchos chilenos.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Araucanía ha señalado que el desafío en la región no se limita a crear más empleos, sino que también implica generar puestos de trabajo formales y de calidad. La construcción, como sector clave de la economía local, emplea al 8,9% de la fuerza laboral regional y se posiciona como la quinta actividad económica con mayor ocupación. Por cada vivienda construída, se estima que se generan entre 1,5 y 2,5 empleos directos e indirectos, lo que destaca la importancia de la inversión habitacional como una estrategia pública eficaz para fomentar el empleo formal y dinamizar las economías locales.

Lorenzo Dubois, presidente del gremio en La Araucanía, ha enfatizado que reactivar la construcción trasciende el mero levantamiento de viviendas o infraestructura: «cada proyecto que comienza implica oportunidades para trabajadores, proveedores y emprendedores locales», señaló. Dubois insistió en que recuperar el empleo requiere con urgencia aprobar rápidamente inversiones tanto públicas como privadas, asegurando que la reducción de subsidios habitacionales en la región plantea un riesgo significativo para la creación de nuevas oportunidades laborales.

En 2026, la asignación de subsidios DS49 ha visto una disminución drástica, pasando de 2.030 beneficios en 2025 a solo 1.065 en 2026, lo que representa una caída del 47,5%. Esta significativa reducción implica que se detendrán la construcción de 965 viviendas, lo que resulta en la pérdida potencial de entre 1.450 y 2.410 empleos directos e indirectos en la región, según los estimados del gremio. Esta situación plantea un desafío adicional, ya que muchas familias dependen directamente de los ingresos generados por la construcción.

Dubois concluyó sus declaraciones subrayando que «acelerar la inversión en vivienda e infraestructura» no solo es una herramienta para combatir el desempleo, sino que también fortalece a las familias de La Araucanía y mejora su calidad de vida. Ante la creciente cesantía y los efectos del desempleo sobre la comunidad, se hace imperativo adoptar políticas que promuevan la construcción de casas y obras públicas, asegurando de esta forma no solo empleo, sino también un futuro más próspero para los habitantes de la región.

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