La obra titulada «Queríamos cambiar el mundo. Apología de un sueño» ha logrado obtener un lugar destacado en la sección Ojo Latinoamericano del prestigioso certamen que se llevará a cabo entre el 18 y 24 de agosto de 2025 en Sucre, Bolivia. Esta producción documental, coproducida por el Instituto de Altos Estudios Audiovisuales (IEA) de la Universidad de O’Higgins (UOH) y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de O’Higgins, busca rescatar las memorias de expresos políticos que vivieron en el centro penitenciario de San Fernando durante los primeros años de la dictadura cívico-militar en Chile. Desde su presentación inaugural el 19 de diciembre de 2023 en el campus de Rancagua, el documental se ha visto envuelto en un reconocimiento internacional significativo, en particular por su poderosa narrativa y su enfoque en las voces históricas que han sido silenciadas.
El director de la obra, Ricardo Carrasco, ha expresado su satisfacción y honra al representar las voces de aquellos que sufrieron en el ex centro penitenciario de San Fernando. «Es un honor representar en la ‘Bienal de Cine Invisible’ las voces de estas personas, reafirmando que su sueño por un país más justo no fue olvidado», comentó Carrasco. A través de su lente, el documental se adentra en las experiencias de Iris Martínez, Archivaldo Morales, Juan Lorca, Ricardo Valdés, Sergio Aguilar y Victorino Boso, brindándoles un espacio para revivir su pasado. Este trabajo, según Carrasco, no solo reivindica sus memorias, sino que también resalta la importancia del cine como una herramienta de cambio social.
La inclusión de «Queríamos cambiar el mundo. Apología de un sueño» en la 21ª edición de la sección Ojo Latinoamericano de la Bienal, en el contexto de las celebraciones del Bicentenario de Bolivia y las Elecciones Generales, pone de manifiesto la relevancia de las narrativas locales en una plataforma internacional. En palabras de Carrasco, esta selección no solo destaca las voces históricas y los procesos de justicia, sino también el talento de un equipo comprometido. Desde la producción y sonido a cargo de Francisco Sepúlveda, el montaje de Jonás Reyes, hasta la música original del músico rancagüino Guillermo Morán, cada elemento ha jugado un papel crucial en la construcción de esta obra significativa.
El director enfatizó la importancia de validar las voces de quienes han sufrido en este contexto político y social, subrayando que su testimonio va más allá de un acto simbólico. La historia que se cuenta en este documental conecta indisolublemente justicia y dignidad, llevando las experiencias de estos expresos a un ámbito más amplio que trasciende fronteras. «Contar el testimonio de quienes retornaron a ese espacio carcelario no es sólo un gesto simbólico, sino una declaración de vida», expresó Carrasco, quien puntea la relevancia de estos relatos en la lucha por un futuro más equitativo.
En definitiva, la participación de «Queríamos cambiar el mundo. Apología de un sueño» en la Bienal de Cine Invisible representa una celebración de la resistencia y las luchas que han marcado la historia reciente de Chile. Con su mirada profunda sobre memorias que han sido relegadas al olvido, este documental continúa resonando en una comunidad cinematográfica mayor. La importancia de la reivindicación de la memoria histórica a través del arte no solo impulsa el diálogo sobre derechos humanos en América Latina, sino que también ofrece esperanza y visibilidad a aquellos que han sufrido en el nombre de la justicia.








