Incidentes Liceo 7 Ñuñoa: Sebastián Sichel reacciona

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El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, ha expresado su profundo desagrado por los disturbios que tuvieron lugar el lunes en los alrededores del Liceo 7. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Sichel compartió impactantes imágenes que muestran a individuos vestidos con overoles blancos creando barricadas y lanzando objetos. Con gran preocupación, el alcalde también indicó que se encontraron bombas molotov dentro del establecimiento educativo, lo que sugiere un grave riesgo para la seguridad de los estudiantes y la comunidad en general.

Ante estos acontecimientos, Sichel anunció su intención de presentar una querella contra quienes resulten responsables de estos actos vandálicos. En una entrevista concedida a Radio Duna, expresó que su percepción está dirigida hacia ciertos grupos de izquierda, a quienes culpa de querer radicalizar el clima en las escuelas. «Tengo la sensación de que aquí hay una decisión política de sectores de izquierda para radicalizar los procesos en los colegios», afirmó, señalando que las manifestaciones no eran representativas de la mayoría de los estudiantes.

El alcalde no se detuvo en su análisis y mencionó la aparición de panfletos con consignas alarmantes como ‘por un agosto negro’, que él interpreta como una clara indicación de la intención de desestabilizar el orden. Según Sichel, al menos seis personas que ingresaron al colegio provenían del exterior y no eran alumnos, lo que pone en duda la legitimidad de las protestas. Este contexto resuena con experiencias pasadas bajo la administración del Frente Amplio, en donde se permitió que las manifestaciones ocurrieran sin resistencia policial en las instituciones educativas.

En su declaración, Sichel explicó que se hallaron «seis botellas amarradas» en los baños del colegio, lo que sugiere que se trataba de una operación de desastre deliberada. «Esto no es un simple acto de protesta, es una muestra clara de cómo ciertos sectores están utilizando los colegios como campos de prueba para movilizaciones sociales», afirmó. A pesar de que reconoció la participación de un pequeño grupo en estos disturbios, también subrayó que la mayoría de los estudiantes no se veían involucrados.

Finalmente, el alcalde reafirmó su compromiso con la seguridad en las instituciones educativas y con la protección de la educación pública. Sichel ratificó que Carabineros accedieron al Liceo 7 y evidenciaron varios elementos como bombas molotov y líquido acelerante, reiterando que se emprenderán acciones legales contra quienes incitaron a la violencia. «Protegeremos la educación pública», concluyó, sentando un precedente sobre la firme postura de su administración frente a estos actos de vandalismo.

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