Este martes se espera un momento crucial en el Tribunal Oral de Cañete, donde se dará a conocer el veredicto del juicio contra cuatro comuneros implicados en el triple homicidio de carabineros que conmocionó a la provincia de Arauco en 2024. Los hermanos Antihuén, Felipe y Tomás, junto a Nicolás Rivas, se enfrentan a graves acusaciones relacionadas con la muerte de los funcionarios policiales Sergio Arévalo, Carlos Cisternas y Misael Vidal. Durante las seis semanas de audiencias, la tensión fue palpable, no solo por la gravedad de los cargos, sino también por el impacto emocional en los familiares de las víctimas que estuvieron presentes en cada sesión.
Los acusados optaron por permanecer en silencio ante la oportunidad de hacer una declaración final, lo que generó diversas especulaciones sobre su estrategia legal. La Defensoría, representando a los hermanos Antihuén, así como el abogado particular de Nicolás Rivas, Marco Oñate, argumentaron su total inocencia durante el proceso. Sin embargo, Rivas realizó una petición que sorprendió a muchos: solicitó que se le reconsideraran los cargos de homicidio calificado argumentando que solo entregó el arma utilizada en el crimen porque le fue solicitada para un robo, lo que podría modificar el contexto de su implicación.
El presidente del Tribunal, juez Marcos Pincheira, enfatizó la importancia de respetar el proceso judicial y la necesidad de un veredicto fundamentado. Destacó que el trabajo de la corte ha sido exhaustivo, escuchando a múltiples testigos y trabajando con evidencias que intentan esclarecer los hechos ocurridos en una zona rural de Cañete. A medida que se acerca la hora de la sentencia, los familiares de los carabineros caídos, entre ellos la viuda de Misael Vidal, Fernanda Antillanca, manifiestan su deseo de que se haga justicia en nombre de los tres policías asesinados.
Mientras se aguarda la decisión del Tribunal Oral, los impactos de este caso se sienten en toda la comunidad de Arauco y más allá, dado que el crimen de los carabineros ha resaltado las tensiones existentes en la región, así como la violencia que enfrenta la fuerza pública en su labor diaria. Este juicio no solo busca justicia para las víctimas, sino que también plantea interrogantes sobre cómo abordar la creciente inseguridad en ciertas áreas del país. La comunidad espera que el veredicto, programado para ser anunciado a las 11:00 horas, brinde un sentido de resolución a una tragedia que ha marcado a muchas familias.
En caso de que los cuatro acusados sean declarados culpables, podrían enfrentar una condena de presidio perpetuo calificado, lo que les privaría de la libertad de forma indefinida por los delitos graves de los que se les acusa. Este escenario, más que un desenlace judicial, sería un fuerte recordatorio de la fragilidad de la seguridad y el respeto a la vida, especialmente para quienes están del lado del deber, como son los carabineros. La sociedad chilena estará atenta a los próximos pasos que den las autoridades, una vez que el veredicto sea emitido, ya que repercutirá en el panorama de la paz social y la percepción de justicia en el país.






