Esta mañana, la comunidad artística y cultural de Chile celebró un hito significativo con la entrega del Premio Nacional de Artes Plásticas 2025 a Alejandro “Mono” González, un referente del muralismo y del arte público a nivel nacional y latinoamericano. El anuncio fue realizado por la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, desde el emblemático Palacio Pereira, un lugar que ha sido testigo de importantes decisiones en la historia del arte chileno. En el acta del jurado, se enfatizó que el trabajo de González ha sido fundamental para unir creatividad, compromiso social y expresión colectiva, destacando su capacidad para plasmar la voz de las comunidades en sus obras.
Alejandro “Mono” González, quien recibió la noticia emocionado desde Santa María de la Ribera, en México, hizo hincapié en que este reconocimiento va más allá de su persona, representando un esfuerzo colectivo que ha crecido desde las calles chilenas. En su intervención, destacó la importancia del trabajo en equipo y el papel del arte como herramienta de transformación social. «Llevamos muchos años trabajando sin esperar este reconocimiento. Agradezco a ustedes porque, en el fondo, no soy yo el representante individual, sino que es un trabajo colectivo… queremos hacer aporte a nuestra sociedad y cultura», expresó durante su convocatoria.
La trayectoria de González, reconocida por el jurado del premio, ha dejado una profunda huella en el muralismo chileno. La ministra Arredondo citó en la declaración del jurado que sus obras no solo han embellecido espacios públicos en Chile, sino que han generado un diálogo constante entre diversas generaciones. Su arte trasciende la pintura mural, abarcando disciplinas como el dibujo, el grabado y la escenografía, lo que convierte su legado en un patrimonio vivo que rescata la identidad y memoria colectiva de la nación. Esta diversidad en su obra resalta su compromiso como formador de nuevas miradas sobre el rol del arte en la sociedad.
El jurado, que incluyó figuras destacadas de la academia y el arte, resaltó en su acta que los murales de “Mono” González están cargados de simbolismo y color, logrando transformar muros en lienzos colectivos que cuentan historias. Cecilia Vicuña, galardonada anteriormente, elogió su labor enfatizando el valor del arte colectivo, especialmente en una época en que la memoria cultural se encuentra amenazada. «Este trabajo, por más que sea borrado, renace», manifestó, destacando la necesidad de preservar la historia a través de la expresión artística.
El Premio Nacional de Artes Plásticas, uno de los más altos reconocimientos que entrega el Estado chileno, se instauró en 1942. Desde entonces, ha reconocido la excelencia y el aporte cultural de artistas chilenos. González, quien se une a una prestigiosa lista de laureados, recibirá un diploma y una pensión vitalicia, además de una suma monetaria ajustada anualmente. Su obra, que ha sido un símbolo de resistencia y memoria, continúa siendo un estandarte para las nuevas generaciones de artistas y activistas en Chile y más allá, preservando la esencia de la lucha social y la identidad cultural.








