Sostenibilidad en el sector asegurador: claves para un futuro resiliente

El aumento de eventos climáticos extremos, como incendios forestales, inundaciones y sequías, ha llevado al sector asegurador a replantear sus estrategias. Según Víctor Ugarte, director general de Reale Seguros en Chile, el cambio climático es un factor central que está transformando la industria a nivel mundial. Este fenómeno ha provocado que las empresas necesiten revisar y actualizar sus modelos tradicionales de evaluación de riesgos, implementando nuevas metodologías y tecnologías que les permitan anticipar escenarios cada vez más complejos. En medio de esta transformación, la sostenibilidad ha emergido como un pilar fundamental en la gestión del riesgo, resaltando la importancia de adoptar una visión a largo plazo.

De acuerdo con la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-FI), la gestión sostenible debe integrar de forma sistemática los riesgos y oportunidades ambientales, sociales y de gobernanza a lo largo de la cadena de valor. Víctor Ugarte subraya que integrar la sostenibilidad no es solo opcional, sino un aspecto crucial para garantizar la continuidad y resiliencia de las compañías. La incorporación de criterios sostenibles en la gestión del negocio les permite no solo fortalecer su operación interna, sino también generar un impacto positivo en la confianza de sus clientes y en la sociedad en general.

En este sentido, algunas aseguradoras están adoptando estrategias más preventivas y colaborativas. Reale Seguros, fundada en 1828 en Turín y con expansión hacia Chile, ha fomentado un modelo de negocio centrado en la sostenibilidad y la mejora continua. Informes de la compañía destacan que prácticas como la reducción del consumo de energía y agua han optimizado el uso de recursos y han contribuido a reducir los costos operativos. Esto refuerza la idea de que la gestión responsable no solo es un deber ético, sino que también resulta en beneficios económicos para las empresas.

Ugarte menciona que el sector ha implementado medidas, como el control de cúmulos en áreas de alta exposición y la aplicación de deducibles catastróficos, para mitigar los efectos de los desastres naturales. Estas acciones se fundamentan en análisis regulares y estudios prospectivos destinados a evaluar el impacto de un aumento global en la temperatura sobre las pérdidas de las aseguradoras. A pesar de estas medidas, enfatiza que la prevención efectiva requiere una colaboración activa entre el sector público y privado, ya que los desafíos climáticos son amplios y complejos.

Como acciones concretas de responsabilidad social, Ugarte destaca el apoyo implementado por Reale Seguros ante los recientes incendios en el sur del país. Este tipo de iniciativas pone de manifiesto el compromiso del sector asegurador de ser partícipe en la transición hacia una economía más resiliente. Ugarte concluye que cada aseguradora tiene la obligación de integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en sus estrategias diarias, convirtiéndose así en actores clave en la adaptación y mitigación de los riesgos derivados del cambio climático.

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