La localidad de La Canela brilló el pasado fin de semana con la celebración de la TRILLA A YEGUA SUELTA, un evento que atrajo a una gran cantidad de personas, tanto de la comunidad local como de visitantes de otras partes. Este encuentro, que se ha consolidado como una de las festividades más emblemáticas de Puchuncaví, rescató la esencia de la cultura rural chilena, transformándose en una verdadera fiesta familiar donde la tradición y el orgullo campesino se respiraban en cada rincón. Los asistentes gozaron de música en vivo, gastronomía típica y un sinfín de actividades que celebraron la historia agrícola de la región.
La Trilla a Yegua Suelta, una práctica que data de tiempos remotos, consiste en el proceso de separación del grano de trigo y la paja utilizando yeguas que giran sobre la parva, orientadas por arrieros. Este acto, más allá de ser una mera faena agrícola, se ha convertido en una celebración vibrante de la identidad rural chilena. En cada paso del evento, se transmitieron saberes ancestrales, costumbres y valores, elementos que son fundamentales para el patrimonio cultural de la comuna y que enriquecen la vida de sus habitantes.
El alcalde de Puchuncaví, Marcos Morales Ureta, subrayó la importancia de preservar las tradiciones locales, manifestando con orgullo que «hoy Puchuncaví demuestra que sus tradiciones están más vivas que nunca». Según el alcalde, la creciente participación en eventos como la Trilla a Yegua Suelta, incluso en las zonas más alejadas del centro urbano, es motivo de celebración. La actividad no solo fortalece la identidad local, sino que también promueve un sentido de comunidad, que abraza tanto a sus habitantes como a los nuevos visitantes, marcando así un hito en la conmemoración de su cultura.
La organización del evento fue un trabajo conjunto entre la Municipalidad de Puchuncaví y la comunidad, quienes jugaron un rol fundamental en la planificación y desarrollo de esta festividad. La colaboración entre el municipio, las organizaciones locales y la Junta de Vecinos permitió que la jornada transcurriera con orden, alta participación y un fuerte sentido de pertenencia, demostrando que las tradiciones campesinas no solo son recordadas, sino celebradas y vividas con intensidad por las nuevas generaciones.
Con la TRILLA A YEGUA SUELTA, La Canela se convierte en un verdadero epicentro cultural donde el pasado y el presente de la vida rural se entrelazan. Este evento no solo resalta la importancia de las tradiciones en la identidad de Puchuncaví, sino que también envía un mensaje claro a todo el país: la cultura campesina es un tesoro que merece ser protegido y celebrado. Este tipo de festividades son vitales para el desarrollo de una comunidad que respeta y honra sus raíces mientras construye un futuro que refleje esos valores.








