Según el reciente informe del Banco Central, el costo promedio de una vivienda en Chile ha alcanzado los $92,2 millones, marcando un incremento del 8% con respecto al año anterior. Este nuevo Valor de Mercado de la Vivienda (VMV) se convierte en una referencia crucial para entender las dinámicas actuales del mercado inmobiliario, reflejando un patrón de crecimiento que ha sido una constante en los últimos años. La inclusión de datos del Servicio de Impuestos Internos respalda la legitimidad de estas cifras, lo que resulta fundamental para familias que buscan acceder a una propiedad en un entorno tan desafiante.
El análisis de Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario, pone de relieve la dificultad que enfrentan los chilenos para adquirir viviendas. Desde 2012, los precios de los departamentos se han más que duplicado, mientras que las casas han visto incrementos superiores al 170%. Esta escalada de precios, que ha promediado un aumento del 10% anual en las últimas cuatro décadas, ha sido especialmente pronunciada en la última década, afectada notablemente por la pandemia de COVID-19, que cambió las preferencias habitacionales del país.
En cuanto a las localidades, el informe del VMV presenta disparidades significativas entre las distintas regiones de Chile. La Región Metropolitana es la que presenta los valores más altos, consecuencia de la creciente presión demográfica y la escasez de suelo disponible. En contraste, el sur del país muestra precios considerablemente más bajos, gracias a una mayor disponibilidad de terrenos para construcción. Esto complica aún más el acceso a la vivienda en la capital, donde las demandas superan la oferta.
Cristián Martínez también resalta la importancia de este nuevo indicador para mejorar la transparencia del mercado inmobiliario en Chile, sugiriendo que debería complementarse con mediciones realizadas por la Cámara Chilena de la Construcción. Esto se vuelve fundamental para ajustar las políticas de subsidios estatales, que actualmente no se alinean con la realidad del precio actual de las viviendas. Este desfase se hace evidente, ya que las propiedades subvencionadas rondan los $2 mil UF, mientras que el valor promedio supera los $3 mil UF.
Finalmente, el futuro del mercado inmobiliario chileno depende de diversos factores. Las políticas monetarias, la disponibilidad de crédito y las acciones gubernamentales jugarán un papel crucial en la dirección que tome el costo de las viviendas. Mientras tanto, Crece Inmobiliario se posiciona como un aliado estratégico para inversionistas, ofreciendo asesoramiento integral y herramientas para navegar en este complejo escenario de inversión tanto en Chile como en Estados Unidos.







