En un encuentro significativo que reunió a los actores más influyentes del ecosistema acuícola en Puerto Montt, se resaltó la crucial importancia de la salmonicultura como motor de transformación productiva en Chile. Este evento marcó la conmemoración de 50 años de historia en la industria del salmón, un sector que ha revolucionado la economía del sur del país y ha generado un impacto socioeconómico profundo. La actividad, organizada por Mundo Acuícola, congregó a representantes del sector público, la comunidad académica y pioneros de la industria, quienes se unieron para reflexionar sobre los logros y retos futuros en un contexto global que exige nuevos acuerdos público-privados para enfrentar desafíos alimentarios urgentes.
Durante el encuentro, se destacó la necesidad imperante de forjar alianzas estratégicas para garantizar el crecimiento sostenible de la salmonicultura en los próximos años. En el panel titulado “Pasado, presente y futuro de la salmonicultura”, se debatió sobre la resiliencia del sector ante crisis sanitarias y la vital importancia de la innovación tecnológica. El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, hizo un llamado claro a la unidad nacional, subrayando que «producimos una proteína que el mundo necesita con urgencia». Melero abogó por un gran pacto entre Estado e industria, destacando la necesidad de adoptar una visión compartida para que la salmonicultura siga siendo un motor de progreso para Chile.
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, también enfatizó el papel evolutivo del Estado en la regulación del sector, señalando un compromiso firme por parte del Gobierno para establecer la confianza necesaria entre las partes. Urrutia aseguró que la sustentabilidad y el crecimiento de la salmonicultura son prioridades que requieren de un enfoque colaborativo. La jornada incluyó una visión integral sobre el futuro de la industria, de la mano de una charla del economista Carlos Wurmann, quien destacó cómo el éxito del modelo chileno ha dependido de una combinación de condiciones naturales, formación de capital humano y transferencia de tecnología.
Wurmann, en su disertación, subrayó que el modelo de salmonicultura chileno es producto no solo de su ubicación geográfica, sino de un esfuerzo científico y político que necesita continuar su evolución para mantener la competitividad y la responsabilidad ambiental que el mercado global exige. La industria, reconoció, no puede separarse de su impacto social; es fundamental que tanto los trabajadores como los proveedores, que son el verdadero corazón operativo del sector, reciban el reconocimiento que merecen por su contribución a la economía local y la creación de empleos de calidad en el sur de Chile.
El encuentro concluyó con un homenaje a estos trabajadores y proveedores, destacando su rol esencial en el posicionamiento de Chile como el segundo mayor productor de salmón en el mundo. Este reconocimiento no solo celebró los logros pasados, sino que también estableció una hoja de ruta hacia un futuro sostenible para la salmonicultura. La jornada fue un claro indicativo de que, a través de la innovación y la colaboración eficaz entre todos los actores involucrados, Chile tiene el potencial de liderar la producción acuícola global de manera responsable y sostenible.








