La reciente firma de un acuerdo estratégico entre la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) y el Grupo Empresas Chilquinta ha marcado el inicio de una ambiciosa hoja de ruta orientada a la evaluación de soluciones energéticas, que acompañarán la ampliación del puerto de Valparaíso. Esta alianza busca fortalecer la competitividad del puerto mientras avanza hacia operaciones más eléctricas, eficientes y sostenibles. La iniciativa es clave para modernizar la infraestructura portuaria, reemplazando tecnologías tradicionales basadas en combustibles fósiles, ante los desafíos del crecimiento y la transición energética que enfrenta el principal puerto de la región.
El convenio establece un marco de colaboración inédito que permitirá evaluar proyectos con un enfoque hacia el aumento de la capacidad eléctrica, la electromovilidad en operaciones portuarias, y la integración de energías renovables no convencionales. Además, se contempla la implementación de tecnologías como el On-Shore Power Supply (OPS), que suministrará energía a las naves mientras están atracadas, lo que contribuirá a reducir las emisiones contaminantes y mejorar el desempeño ambiental. De esta forma, EPV y Chilquinta avanzan juntos en la construcción de una hoja de ruta que transforma el puerto de Valparaíso en un ejemplo de sostenibilidad e innovación.
El gerente general de Puerto Valparaíso, Franco Gandolfo, destacó el acuerdo como parte de la planificación estratégica que busca asegurar la sostenibilidad del puerto en el presente y el futuro. Resaltó la importancia de que la ampliación portuaria contemple modernas soluciones energéticas, alineadas con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad. Este enfoque contempla la modernización de las operaciones actuales y a la vez prepara la llegada de nueva infraestructura y equipamiento basado en energías renovables, constituyendo un gran avance para la industria portuaria de la región.
Desde el lado de Chilquinta, su gerente general, Cristian Martínez, enfatizó que la transformación energética debe incluir la infraestructura estratégica del país. Después de casi un año de diálogo y análisis, se ha formalizado esta colaboración que responde a la necesidad del puerto por incorporar nueva tecnología y soluciones eficientes, particularmente en el contexto del crecimiento económico de la región. Martínez afirmó que este convenio no solo es un avance en la eficiencia energética, sino también un paso significativo hacia el desarrollo sostenible y económico de Valparaíso.
Las fases del convenio abarcan una serie de etapas que prevén un incremento substancial de la capacidad eléctrica disponible en el puerto, partiendo con un repotenciamiento inicial de 4 MW adicionales para 2030, hasta alcanzar un total de 52,5 MW hacia 2038. Con esta alianza estratégica, EPV y el Grupo Empresas Chilquinta reafirman su compromiso con el desarrollo sostenible de la Región de Valparaíso, buscando una visión compartida donde la innovación, electrificación y colaboración jueguen un papel fundamental en la construcción de la infraestructura que permitirá a Chile avanzar hacia un futuro más competitivo y ecológico.







