En un análisis reciente del impacto de la Ley N.º 21.563, se revela que 3.066 emisores de boletas de honorarios, equivalente al 69% del total, han utilizado por primera vez la renegociación gratuita de deudas. Este mecanismo, que antes no estaba disponible para este grupo de contribuyentes, ahora les permite llegar a acuerdos de pago con sus acreedores sin costo alguno, lo que representa una mejora significativa en la gestión de sus finanzas. Con un 67% de los deudores en el rango de edad de 30 a 44 años, y con un alto porcentaje de personas que residen en la Región Metropolitana, se demuestra que esta normativa ha beneficiado a un sector históricamente desfavorecido.
El Superintendente de Insolvencia y Reemprendimiento, Hugo Sánchez, destacó la efectividad de las audiencias de renegociación, que alcanzan una tasa de éxito del 99%. «Hemos derribado una barrera histórica para los emisores de boletas de honorarios,» manifestó Sánchez, enfatizando que este procedimiento gratuito ayuda a evitar la pérdida de bienes y facilita la reinserción económica. La participación de hombres (58%) en comparación con mujeres (42%) en la liquidación simplificada subraya una mayor necesidad de apoyo en este ámbito, especialmente para los hombres que, según las estadísticas, han sido los más activos en la búsqueda de soluciones para sus deudas.
La ley, que reformó la anterior Ley N.º 20.720, también ha ampliado el acceso a la liquidación simplificada, que en dos años registra 8.938 procesos. De ellos, 3.765 fueron solicitados por mujeres y 5.173 por hombres, lo que indica una tendencia hacia la inclusión de ambos géneros en un proceso que otorga una solución más rápida y menos costosa para quienes se enfrentan a problemas económicos severos. Este procedimiento está orientado a personas sin ingresos suficientes, permitiéndoles salir de situaciones de insolvencia de manera más ágil que los métodos anteriores.
En el ámbito de las micro y pequeñas empresas (MIPEs), la Ley N.º 21.563 introdujo procedimientos concursales simplificados que han tramitado 662 liquidaciones y 31 reorganizaciones en dos años. La base de este cambio radica en que las MIPEs ahora tienen acceso a un sistema más flexible y adaptado a sus realidades, lo que representa un ahorro significativo en costos, dispuesto a fomentar la estabilidad y continuidad de estos emprendimientos. La ley ha permitido que 434 microempresas y 226 pequeñas empresas se acojan a liquidaciones simplificadas, beneficiando así a una parte fundamental de la economía chilena.
A pesar del notable impacto positivo que ha tenido la Ley N.º 21.563, la Superir advierte sobre la necesidad de incrementar el conocimiento de esta normativa entre los potenciales beneficiarios, ya que muchos aún desconocen sus derechos y las oportunidades que ofrece. Con el fin de abordar esta problemática, se está impulsando un plan de trabajo colaborativo que incluye a gremios, instituciones públicas y organizaciones locales para fomentar la educación financiera y el uso efectivo de los procedimientos concursales disponibles. La Superir reafirma su compromiso de seguir desarrollando campañas informativas que acerquen estas herramientas a la ciudadanía, garantizando así que quienes enfrentan insolvencia tengan opciones viables para reorganizar sus finanzas y continuar con nuevos proyectos.








