Ayer miércoles, la Cámara de Diputados de Chile llevó a cabo una sesión especial en relación con las controvertidas 56 rebajas de condena implementadas para sentenciados por delitos sexuales contra menores. Esta decisión ha despertado una vehemente discusión en la sociedad chilena y dejó en libertad a todos los beneficiados. El ministro de Justicia, Fernando Rabat, fue invitado para dar explicaciones sobre esta medida que ha sido tachada de errónea por muchos, incluyendo al propio Presidente de la República, quien ha reconocido que se trató de un error en el manejo de la situación.
Durante estas intensas deliberaciones, los diputados y diputadas hicieron uso de la palabra para expresar sus distintas posturas sobre el tema. Las intervenciones fueron rápidas pero cargadas de emoción, con críticas y acusaciones cruzadas que reflejaron la polarización en la que se encuentra este asunto. Sin embargo, fue el discurso de Javier Olivares, miembro de la bancada del Partido de la Gente (PDG), el que encapsuló el descontento general al calificar la decisión como una «mala decisión política» y al señalar que los responsables han intentado convertir el sufrimiento de las víctimas en un «botín político».
En medio de su discurso, Olivares no escatimó en críticas al accionar de sus colegas, cargando la responsabilidad a los políticos que, según afirmó, no habían hecho nada durante años para cambiar la situación de abusos a menores. «Chile está como está precisamente por culpa de políticos como ellos», declaró enérgicamente, señalando directamente a aquellos que, en su opinión, habían callado frente a situaciones de abuso y violación. Sus palabras resonaron en el hemiciclo, generando reacciones entre los presentes.
Ante estas acusaciones, la diputada Marisela Santibáñez se levantó para responder con vehemencia, defendiendo su trayectoria y la de otros parlamentarios que han trabajado arduamente en la protección de los derechos de los niños. Santibáñez, quien ha sido una voz activa en la lucha contra el abuso infantil, recordó su propia experiencia y compromiso en este ámbito. «No le voy a permitir a una persona que viene llegando a decir que no hemos hecho nada», enfatizó, resaltando que en 2022 la Cámara de Diputados había declarado que no existía ninguna ventaja para los violadores, defendiendo así su labor y la importancia de los avances realizados.
La sesión se tornó en un escenario de absoluto calor político, evidenciando la sensibilidad y urgencia que despiertan los temas de abuso sexual en la sociedad chilena. El intercambio entre Olivares y Santibáñez no solo puso de manifiesto las tensiones entre diferentes facciones políticas, sino que también resaltó la necesidad de seguir avanzando en la protección de los derechos de los menores y en la revisión de leyes que, como en este caso, han quedado en el centro de la controversia. Mientras el debate continúa, la ciudadanía se mantiene atenta a las acciones del gobierno y el parlamento con la esperanza de que se prioricen la justicia y la protección de las víctimas.








