Han transcurrido cinco meses desde que se estableció en el Campo Experimental Santa Rosa de INIA Quilamapu una innovadora estación demostrativa de riego subterráneo en alfalfa. Este proyecto pionero podría representar un cambio significativo en la gestión del agua para la producción de forraje, situándose como un referente en la zona centro-sur de Chile. Aunque a simple vista parece ser tan solo un campo más de alfalfa, bajo la superficie se encuentran tuberías que sustentan un ensayo crucial, comparando el riego por goteo subterráneo con el riego por aspersión. Se trata de la primera vez que se evalúa esta tecnología en un contexto agroclimático diferente al de las regiones del norte, donde el riego subterráneo ya había sido investigado anteriormente.
El Dr. Luis Inostroza Fuentealba, especialista en mejoramiento genético, lidera esta iniciativa junto a la empresa de riego Netafim. El ensayo comprende la comparación directa de dos sistemas de riego tecnificado en parcelas de 2,000 m² sembradas con la variedad de alfalfa Kauke, con el fin de determinar la eficiencia de distintas configuraciones del sistema subterráneo. En particular, se instalaron líneas de goteros a distancias de 60 y 120 centímetros. Según el equipo técnico, optimizar el uso del espacio con la separación mayor podría reducir significativamente los costos de instalación al emplear la mitad del material necesario.
Simultáneamente, en Cauquenes, la investigadora Viviana Barahona realiza un ensayo similar en condiciones más desafiantes, donde, a pesar de un riego deficitario durante el verano, la alfalfa ha demostrado una notable resistencia y crecimiento. Este esfuerzo es parte de un proyecto más amplio, donde se evalúa el impacto real del riego subterráneo en el cultivo de alfalfa en el secano mediterráneo. Ambos estudios son importantes para optimizar el uso del agua en un contexto de creciente escasez hídrica, buscando maximizar la eficiencia de cada gota de agua disponible.
Uno de los principales objetivos del ensayo en el Campo Experimental Santa Rosa es medir la eficiencia del riego subterráneo en comparación con el riego por aspersión. Según el Dr. Inostroza, se estima que esta tecnología podría mejorar la eficiencia del uso del agua en un 30% respecto al riego por aspersión y un 60% en comparación con el riego tendido. A través de esta investigación, se busca proporcionar información valiosa a los agricultores, evaluando no solo el rendimiento agronómico, sino también los aspectos económicos de la implementación y operación del riego subterráneo en alfalfa.
Finalmente, el sistema de riego por goteo subterráneo se presenta como una solución innovadora frente a los desafíos del cambio climático, promoviendo un uso más eficiente de los recursos hídricos y permitiendo una mejor resiliencia ante la sequía. Asimismo, la variedad de alfalfa Kauke, especialmente diseñada para las condiciones del secano mediterráneo, promete un aumento del 30% en productividad y un 40% en persistencia. Además, el involucramiento activo de estudiantes de agronomía en el establecimiento de esta estación demuestra el compromiso de INIA con la formación de futuros profesionales del agro, asegurando el desarrollo de soluciones tecnológicas para el sector agroalimentario.








